
Y llega la noche y la tragedia marca presencia, el hecho de saber, el de sentir su soledad junto a la almohada.
Noche a noche pensarlo es su condena, el sueño le retrasa y las horas se vuelven eternas.
Aislándose de la realidad, suele viajar a su mundo, donde siempre está junto a él.
Noches fantásticas de furtiva imaginación, donde el viejo sueño de volar ya no es imposible.
Pero que difícil es caer en la realidad y el saber que lejos está y que nada sera como antes.
Pero como ser humano ingenuo que sos, conservas prendida aún esa pobre chispa de esperanza.
Lo que día a día te invita a seguir, esa razón por lo cual luchar, seguir esperándolo.

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