El tiempo pasa y ella sigue ahí, siendo la misma que antes, pero con diferente disfraz.
Todos encuentran algo que querer, alguien que los quiera y ella siempre sigue ahí, igual.
Ya no hay nada que perder, sola está, y así seguirá.
No es lo suyo eso de lo que llaman amor, aún no ha tocado puerta y la rendición puso la traba.
Otra vez se vuelve a la vieja historia, donde no hay querer, gobierna la frialdad.
Con los años se le endurece el corazón, como el rostro envejece.
[A palabras desconocidas, esperanza, amor, felicidad.]



